Por: RIGOBERTO PUENTES
09/09/2010
¿Qué tan temprano debe comenzarse la educación financiera de los niños? En China hay un MBA financiero para niños entre los tres y los seis años.
La respuesta más concreta sobre este tema la tienen los chinos.
Todos sabemos que China está de moda hoy en día en muchos aspectos. No se queda atrás el área de la educación financiera. Nos cuenta una página de Internet que en Shanghai ofrecen un MBA financiero. Es decir una especialización en administración de negocios. No habría nada de especial con esta información si no fuese porque se trata de un MBA temprano, dirigido a niños entre los tres y los seis años.
El negocio parece que va viento en popa. Una de las instituciones que nos muestra la información llamada “Baby Genius”, tiene 4.000 niños matriculados que pagan $2.500 dólares cada uno, para atender al curso una vez por semana durante dos años. El curso cuenta con un pensum de 12 materias. Entre otras: conceptos sobre ingresos, conceptos sobre gastos, sobre negociación y otras áreas de economía. Por supuesto también les enseñan a los pequeños a hablar en público y a usar herramientas tecnológicas.
Al igual que un MBA para adultos, el curso incluye también casos prácticos. Por ejemplo los llevan a un supermercado, les entregan diez yuans (equivalente a un poco menos de tres mil pesos) y les piden que compren tres productos que, entre todos, cuesten menos de los diez yuans para que puedan reclamar el vuelto.
De esta forma, dicen los instructores, aprenden a comunicarse, calcular y manejar el dinero. En nuestro medio no estamos tan sofisticados; nuestra historia financiera comienza el día que el niño recibe el primer dinero para comprar su merienda en la tienda del colegio. Aun sin saberlo, está ingresando al mundo de las finanzas personales.
Las instrucciones que reciba de sus padres sobre cómo administrar la plata en ese momento y durante los años siguientes van a jugar un importante papel durante toda su vida. Si bien el niño aún no lo comprende, los padres sí deben ser conscientes de este hecho y deben establecer un plan concreto y consistente para educar al niño sobre este importante aspecto de la vida…
¡Así es como debería ser!, pero desafortunadamente no tenemos esa cultura.
Hay dos aspectos fundamentales de nuestra vida sobre los cuales no recibimos educación formal: cómo ser padres y cómo administrar el dinero. Si bien algunas personas no llegan a necesitar del primero, nadie escapa al segundo. El aprender a manejar los recursos financieros es un aspecto fundamental en la vida, sobre el cual toda persona debería recibir educación formal. Eso contribuiría con la prosperidad de la persona misma, de su familia y, por ende, de la sociedad como un todo. Ya muchos países han tomado conciencia sobre esta necesidad y están difundiendo programas masivos de educación financiera, a diferentes niveles.
martes, 28 de septiembre de 2010
lunes, 20 de septiembre de 2010
REALMENTE ESTO ES IMPORTANTE
Tomado de la investigación La Educación Financiera ¿Para Que?
Presentado por: Dr. Rudolf Hommes julio 2009
Algunas conclusiones.
•Muchas familias operan en los mercados sin entender conceptos básicos necesarios para tomar decisiones financieras que les favorezcan
•Tampoco cuentan con mecanismos agiles para acceder a ese conocimiento no tienen conciencia de que lo necesitan y no disponen de asesoría confiable para suplir esta deficiencia de conocimiento.
• Los trabajadores, los jefes de familia y pensionados, se enfrentan a decisiones financieras cada vez más complejas sin tener herramientas ni la información necesarias para manejarlas.
•El conocimiento económico básico, en general, y el financiero en particular son esenciales para el funcionamiento ordenado y democrático de una sociedad.
•Para preservar el ingreso y para evitar situaciones extremas de pobreza, desamparo y bancarrota, es esencial que la mayoría de la población adquiera buen criterio económico y que disponga de las herramientas básicas para evaluar decisiones.
•Casi todas estas decisiones se llevan a cabo con conocimiento equivocado o imperfecto y con criterios que muchas veces son incorrectos.
•Otro aspecto singular es que a pesar de que la gente posee muy poca educación financiera, cree que tienen mucha más capacidad para entender y tomar decisiones correctas que la que en realidad posee.
•Curiosamente, inversionistas populares como los que fueron víctimas de las “pirámides” no se comportaban muy diferente a los millonarios que fueron estafados por Madoff, entre los que se encontraban varios destacados asesores financieros y el Banco Santander.
Comparto también el último dato reportado por FOGAFIN frente al tema de analfabetismo financiero en Colombia.
•Los niveles de analfabetismo financiero en el país llegan hoy al 95 por ciento, según cifras del Fondo de Garantías de Instituciones Financieras, (Fogafin).
•Esto significa que sólo 5 cinco de cada 100 habitantes toman decisiones asertivas cuando de manejar sus finanzas se trata.
Presentado por: Dr. Rudolf Hommes julio 2009
Algunas conclusiones.
•Muchas familias operan en los mercados sin entender conceptos básicos necesarios para tomar decisiones financieras que les favorezcan
•Tampoco cuentan con mecanismos agiles para acceder a ese conocimiento no tienen conciencia de que lo necesitan y no disponen de asesoría confiable para suplir esta deficiencia de conocimiento.
• Los trabajadores, los jefes de familia y pensionados, se enfrentan a decisiones financieras cada vez más complejas sin tener herramientas ni la información necesarias para manejarlas.
•El conocimiento económico básico, en general, y el financiero en particular son esenciales para el funcionamiento ordenado y democrático de una sociedad.
•Para preservar el ingreso y para evitar situaciones extremas de pobreza, desamparo y bancarrota, es esencial que la mayoría de la población adquiera buen criterio económico y que disponga de las herramientas básicas para evaluar decisiones.
•Casi todas estas decisiones se llevan a cabo con conocimiento equivocado o imperfecto y con criterios que muchas veces son incorrectos.
•Otro aspecto singular es que a pesar de que la gente posee muy poca educación financiera, cree que tienen mucha más capacidad para entender y tomar decisiones correctas que la que en realidad posee.
•Curiosamente, inversionistas populares como los que fueron víctimas de las “pirámides” no se comportaban muy diferente a los millonarios que fueron estafados por Madoff, entre los que se encontraban varios destacados asesores financieros y el Banco Santander.
Comparto también el último dato reportado por FOGAFIN frente al tema de analfabetismo financiero en Colombia.
•Los niveles de analfabetismo financiero en el país llegan hoy al 95 por ciento, según cifras del Fondo de Garantías de Instituciones Financieras, (Fogafin).
•Esto significa que sólo 5 cinco de cada 100 habitantes toman decisiones asertivas cuando de manejar sus finanzas se trata.
jueves, 2 de septiembre de 2010
CONOCIMIENTO, HUMILDAD, AGRADECIMIENTO
Fuente:Editorial Diario Hoy (Ecuador)
En procesos de aprendizaje y enseñanza, especialmente de adultos, nada más destructivo que una mente cerrada. No por nada, Anthony Robbins, uno de los expositores más importantes del mundo en desarrollo humano y crecimiento personal, citaba en su cuenta de Twitter la semana pasada: “el arma de destrucción masiva más peligrosa y destructiva que existente, son todas las mentes cerradas que habitan este planeta”.
El cáncer mental tiene una expresión verbal típica “Eso ya lo sé”. Es impresionante ver cuánta gente cree conocer todo. O será que, utilizando una expresión popular, ¿lo que no saben se inventan?.
Una de las cualidades más importantes del ser humano es la humildad. Sin embargo, esta virtud humana se la confunde constantemente con la falta de recursos económicos. De hecho, es común escuchar el remplazo de la palabra “pobre” (expresión también muy discutida), por la palabra “humilde”.
La principal definición de “humildad”, de acuerdo al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, es: “Virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento”. Revelados darse cuenta que en una definición tan corta, el mismo diccionario menciona dos veces la palabra “conocimiento”. Más sorprendente resulta que tampoco se mencione al conocimiento de la virtudes y fortalezas, por ejemplo. Es decir, la humildad de basa en el conocimiento, y por consiguiente, aceptación, de todas aquellas cualidades, habilidades, y hasta expresiones vivenciales que no tenemos, o que son negativas, y que deben ser mejoradas, aprendidas, o superadas.
El síndrome del “producto terminado”, como he decidido llamar al sentimiento de perfección que tienen muchos seres humanos, es una de las enfermedades más peligrosas a las cuales nos podemos ver expuestos. Tan mortal, o dañina, como la tifoidea, la gripe AH1N1, o cualquier otra epidemia, este síndrome mata personas, familias, y puede, de no ser aislado, generar reacciones en cadena que terminaran matando mentes y corazones.
Es importante que pregonemos la virtud de la humildad en las diferentes etapas de nuestras vidas. Sin embargo, la humildad en el conocimiento al vernos expuestos a procesos de aprendizaje y desarrollo humano es la esencia del crecimiento.
Si después de tener la predisposición de aprender, te presentas con humildad a recibir el conocimiento, y al final del proceso te das cuenta que no hubo nada nuevo que aprender (sentimiento muy poco probable para una mente humilde), tendrás, como mínimo, la paz interior de haber reactualizado tus conocimiento, y de saber que estás caminando por el camino correcto. De hecho, la sola ratificación de que lo que ya sabías era correcto requiere de otra virtud que también nos falta cultivar; el agradecimiento.
Apertura de mente, humildad, y agradecimiento, virtudes humanas que nos falta desarrollar.
Fernando Moncayo empresario ecuatoriano.
En procesos de aprendizaje y enseñanza, especialmente de adultos, nada más destructivo que una mente cerrada. No por nada, Anthony Robbins, uno de los expositores más importantes del mundo en desarrollo humano y crecimiento personal, citaba en su cuenta de Twitter la semana pasada: “el arma de destrucción masiva más peligrosa y destructiva que existente, son todas las mentes cerradas que habitan este planeta”.
El cáncer mental tiene una expresión verbal típica “Eso ya lo sé”. Es impresionante ver cuánta gente cree conocer todo. O será que, utilizando una expresión popular, ¿lo que no saben se inventan?.
Una de las cualidades más importantes del ser humano es la humildad. Sin embargo, esta virtud humana se la confunde constantemente con la falta de recursos económicos. De hecho, es común escuchar el remplazo de la palabra “pobre” (expresión también muy discutida), por la palabra “humilde”.
La principal definición de “humildad”, de acuerdo al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, es: “Virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento”. Revelados darse cuenta que en una definición tan corta, el mismo diccionario menciona dos veces la palabra “conocimiento”. Más sorprendente resulta que tampoco se mencione al conocimiento de la virtudes y fortalezas, por ejemplo. Es decir, la humildad de basa en el conocimiento, y por consiguiente, aceptación, de todas aquellas cualidades, habilidades, y hasta expresiones vivenciales que no tenemos, o que son negativas, y que deben ser mejoradas, aprendidas, o superadas.
El síndrome del “producto terminado”, como he decidido llamar al sentimiento de perfección que tienen muchos seres humanos, es una de las enfermedades más peligrosas a las cuales nos podemos ver expuestos. Tan mortal, o dañina, como la tifoidea, la gripe AH1N1, o cualquier otra epidemia, este síndrome mata personas, familias, y puede, de no ser aislado, generar reacciones en cadena que terminaran matando mentes y corazones.
Es importante que pregonemos la virtud de la humildad en las diferentes etapas de nuestras vidas. Sin embargo, la humildad en el conocimiento al vernos expuestos a procesos de aprendizaje y desarrollo humano es la esencia del crecimiento.
Si después de tener la predisposición de aprender, te presentas con humildad a recibir el conocimiento, y al final del proceso te das cuenta que no hubo nada nuevo que aprender (sentimiento muy poco probable para una mente humilde), tendrás, como mínimo, la paz interior de haber reactualizado tus conocimiento, y de saber que estás caminando por el camino correcto. De hecho, la sola ratificación de que lo que ya sabías era correcto requiere de otra virtud que también nos falta cultivar; el agradecimiento.
Apertura de mente, humildad, y agradecimiento, virtudes humanas que nos falta desarrollar.
Fernando Moncayo empresario ecuatoriano.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)